Desarrollo del bebé

Desarrollar la creatividad infantil jugando.

desarrollar creatividad infantil

Si antes los niños nacían con un pan debajo del brazo, ahora podemos asegurar que vienen acompañados de un ordenador, una tablet, o un smartphone. Los tiempos han cambiado tan deprisa que apenas nos hemos dado cuenta.. ¿o sí?

Sin duda, son muchas las ventajas que nos aportan estas pequeñas herramientas en nuestro día a día, pero, ¿de qué manera afecta a la creatividad de nuestros hijos el uso de las nuevas tecnologías?

Las opiniones están divididas entre los beneficios que aportan a nuestros hijos y aquello que sacrifican cuando lo utilizan.

Mientras ganan destreza y habilidades tecnológicas se pierden las habilidades sociales o la imaginación.

Por eso parece que un uso equilibrado de las tecnologías en las edades adecuadas y con aplicaciones y juegos recomendadas para su edad pueden ser la solución. Y si además les ayudamos a seguir desarrollando su creatividad con algunos juegos, podremos llegar al equilibrio perfecto.

 

4 juegos para desarrollar la creatividad infantil

Aquí os traemos algunos juegos de los más creativos con los que nuestros hijos podrán descubrir cómo divertirse sin necesidad de tener una pantalla delante de sus ojos.

Juegos de construcción.

Los niños no paran de pensar e imaginar el mundo en el que les gustaría vivir, ¿qué os parece un juego con el que hacerlo realidad? Un castillo, una casa para sus muñecos… Son muchos los rincones que pueden construir con unas cuantas piezas de colores, pero aún más las historias que pueden inventar a través de ellas.

Este juego les ayuda a descubrir nociones básicas del mundo que les rodea, además de desarrollar habilidades motrices con la manipulación de las piezas y conceptos espaciales.

Gracias a todas estas ventajas, estos cubos o rectángulos nos son solo un montón de piezas que amontonar y luego tirar, sino que también ayudan a la creatividad de los más peques y a adaptar las distintas formas según la necesidad y características de cada una.

Dibujar, colorear y recortar.

Unas de las actividades más famosas años atrás son pintar y colorear. Ya fuera dándole forma a un personaje famoso o para dibujar un sol sonriente en el cielo más azul del papel. Lo más importante es que al realizar estas actividades nuestro hijo tiene las emociones a flor de piel, siendo capaz de desarrollar aspectos como la concentración y la destreza motora.

Disfrazarse.

No hace falta que sea carnaval. Para los niños todos los días son una oportunidad para pasarlo bien y divertirse, así que ¡vamos a disfrazarnos!

Es un juego muy saludable, ya que la fantasía y espontaneidad son dos factores primordiales durante su desarrollo. Crean situaciones alternativas y personajes donde moverse, ayudándoles a perder los miedos y a fomentar las relaciones sociales.

Bailar o tocar un instrumento.

Aprender a bailar y tocar un instrumento no están reñidos, ambas tienen que ver con la música y pueden ser complementarias para nuestros hijos.

El baile es una actividad en la que el niño descarga muchas tensiones, por lo que si nuestro hijo es un verdadero terremoto, esta es la opción perfecta para él. Los beneficios del baile en los niños son muy numerosos para su desarrollo físico, mental y emocional.

El hecho de nuestro hijo aprenda a tocar un instrumento le ayudará a su desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, del habla y motriz. La autoestima, la concentración o expresión corporal son capacidades que nuestro hijo podrá mejorar a lo largo de su aprendizaje en ambos casos.

Deja que tu hijo a través de la música cree sus propias coreografías y canciones. ¿Quién sabe? Quizás tienes a un artista en casa.

El equilibrio es la clave

Como vemos, estos juegos no solo ayudan a la creatividad de los niños, sino también a muchas otras cosas que influyen en su salud. Ayudarles a adaptarse a los nuevos tiempos está bien, pero nunca se debe perder la esencia infantil con la que un niño debe crecer, la realidad social.